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Concierto Dominical en Paine: En abril se dio inicio a la cuarta temporada anual.

Muy bien resultó la primera cita del año del Concierto Dominical en Paine.
La música joven fue su sello, con una orquesta juvenil, la de Recoleta, que mostró porqué es considerada una agrupación con trayectoria, abordando un repertorio que incluyó música de películas y una delicada suite que rinde homenaje a Violeta Parra.


En la segunda parte, dos jóvenes profesionales de la guitarra, el Dúo Scordatura, Ignacio González y Vicente Moreno, mostraron una solidez que superó las expectativas, con una presentación artística completa, entendiendo como tal desde la apariencia hasta la actitud frente a cada obra interpretada y el devenir del público y la sala. Su repertorio: fresco y novedoso, con un punto altísimo como fue el estreno nacional de la obra “Watermusic”, presentada en 1990 por su autor, el prestigioso compositor y guitarrista italiano Carlo Domeniconi. Pensamos que este estreno será recordado algún día como un hito en la interpretación de la guitarra en nuestro país.


Con satisfacción y optimismo comenzamos entonces la cuarta temporada del principal ciclo de conciertos de música docta de la provincia del Maipo.

Un cuento para un nuevo día: El malabarista de Nuestra Señora, Por Anatole France

En tiempos del rey Luis vivía en Francia un pobre malabarista, oriundo de Compiégne, llamado Bernabé, que iba de ciudad en ciudad mostrando su fuerza y su destreza.

En los días soleados desenrollaba una vieja y raída alfombra en la plaza pública, y repitiendo el jovial discurso que había aprendido de un viejo malabarista, y que nunca variaba en lo absoluto, reunía a niños y curiosos, adoptaba posiciones extraordinarias y se colocaba en equilibrio un plato de hojalata en la punta de la nariz. Al principio la multitud fingía indiferencia.

Pero cuando se apoyaba en las manos, la cara hacia abajo, arrojaba al aire seis pelotas de cobre que titilaban al sol, y las atajaba con los pies; o cuando se arrojaba hacia atrás hasta juntar los talones con la nuca, dando a su cuerpo la forma de una rueda perfecta, y en esta postura hacía juegos malabares con una docena de cuchillos, los espectadores murmuraban de admiración, y las monedas llovían sobre la alfombra.

No obstante, como la mayoría de quienes viven de su ingenio, Bernabé tenía grandes problemas para ganarse la vida, pues las penalidades parecían haberse convertido en compañeras inseparables.

La luz del día y el calor del sol eran esenciales para poder representar sus brillantes actos, y siendo el tiempo tan variable no podía trabajar con tanta constancia como hubiera querido. En invierno él no era más que un árbol despojado de sus hojas, como si estuviera muerto. El terreno escarchado era duro para el malabarista, pues dificultaba enormemente su traslado de un lugar a otro, de modo que la temporada inclemente le hacía padecer frío y hambre. Pero, siendo de naturaleza sencilla, sobrellevaba sus males con paciencia.

Nunca había meditado sobre el origen de la riqueza, ni sobre la desigualdad de la condición humana. Creía firmemente qué si su vida era difícil, sus años futuros equilibrarían las cosas, y esta esperanza lo sostenía. No era como esos sujetos inescrupulosos que venden el alma al diablo. Nunca blasfemaba con el nombre de Dios; vivía virtuosamente, y aunque no tenía mujer propia, no codiciaba la mujer del prójimo. En verdad, su naturaleza no era muy propensa a los placeres carnales, y para él era mayor privación renunciar a la copa que a la doncella que la llevaba, pues aunque no carecía de sobriedad, le gustaba beber cuando llegaba el tiempo cálido. Era un hombre digno y temeroso de Dios, y era muy devoto de la Santa Virgen.

Al entrar en la iglesia, siempre se arrodillaba ante la imagen de la Madre de Dios, y le ofrecía esta plegaria: “Señora bendita, cuida de mi vida hasta que a Dios le complazca que yo muera, y cuando esté muerto, asegúrame la posesión de las alegrías del paraíso”.

Una noche, después de un día lluvioso y sombrío, mientras el triste y encorvado Bernabé seguía su camino, llevando bajo el brazo sus pelotas y cuchillos envueltos en la vieja alfombra, buscando un cobertizo donde pudiera dormir, aunque no pudiera comer, vio a un monje que iba en la misma dirección y lo saludó en forma amable. Y como caminaban a la misma velocidad, se pusieron a conversar.

–Compañero de viaje –dijo el monje–, ¿por qué estás todo vestido de verde?¿será para hacer el papel de bufón en alguna representación religiosa?

–En absoluto, padre –repuso el otro–. Me llamo Bernabé, y soy malabarista de vocación. No podría haber vocación más agradable en el mundo, si siempre uno se ganara el pan cotidiano.

–Amigo Bernabé –respondió el monje–, ten cuidado con lo que dices. No hay ocupación más agradable que la vida monástica. Los que se dedican a ella se ocupan de alabar a Dios, a la Santa Virgen y a los santos, y la vida religiosa es un himno incesante al Señor.

–Buen padre –dijo Bernabé–, sé que hablé como un hombre ignorante. Tu ocupación no puede compararse con la mía, y aunque puede haber cierto mérito en bailar con una moneda haciendo equilibrio sobre una vara en la punta de la nariz, no es mérito que pueda compararse con el tuyo. Con gusto, buen padre, yo cantaría mi oficio día a día, especialmente el oficio de la Santísima Virgen, a quien he jurado singular devoción. Con tal de abrazar la vida monástica, abandonaría con gusto el arte por el cual soy célebre en más de seiscientos pueblos y aldeas, desde Soissons hasta Beauvais.

El monje quedó conmovido por la sencillez del malabarista, y como no carecía de discernimiento, reconoció en Bernabé a uno de esos hombres de quienes se dice en las Escrituras: Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Y por ello respondió:

–Amigo Bernabé, ven conmigo y haré que te admitan en el monasterio donde soy prior. El que guió a Santa María de Egipto por el desierto me puso en tu camino para guiarte por la senda de la salvación.

Y así fue como Bernabé se metió a monje. En el monasterio donde lo recibieron, los religiosos competían por la adoración de la Virgen María, y en honor de ella empleaban todos los conocimientos y destrezas que Dios les había dado.

Por su parte, el prior escribía libros que versaban, siguiendo las normas de la escolástica, sobre las virtudes de la Madre de Dios.

El hermano Mauricio, con mano diestra, copiaba estos tratados en hojas de pergamino. El hermano Alejandro adornaba las hojas con delicadas pinturas en miniatura. Allí aparecía la Reina del Cielo sentada en el trono de Salomón, y cuatro leones yacían a sus pies. Y en torno del nimbo que le aureolaba la cabeza revoloteaban siete palomas, que son los siete dones del Espíritu Santo, los dones del Temor de Dios, la Piedad, el Conocimiento, la Fortaleza, el Consejo, la Comprensión y la Sabiduría. La acompañaban seis vírgenes de cabello dorado, a saber, Humildad, Prudencia, Reclusión, Sumisión, Castidad y Obediencia. A sus pies había dos figuras desnudas y blancas en actitud de súplica. Eran almas que imploraban su todopoderosa intercesión, y podemos estar seguros de que no imploraban en vano.

En una página enfrentada, el hermano Alejandro representó a Eva, de modo que al mismo tiempo uno veía la Caída y la Redención: Eva, la Esposa degradada, y María, la Virgen exaltada. Más aún, para maravilla del observador, este libro contenía representaciones del Pozo de Aguas Vivas: la Fuente, el Lirio, la Luna, el Sol y el Jardín de que nos habla el Cantar de los Cantares, la puerta del Cielo y la Ciudad de Dios, y todas estas cosas eran símbolo de la Santa Virgen.

De igual manera, el hermano Marbode era uno de los más afectuosos hijos de María. Pasaba todos sus días tallando imágenes en piedra, de modo que tenía la barba, las cejas y el cabello blancos de polvo, y los ojos continuamente hinchados y llorosos, pero su fuerza y su jovialidad no menguaban, aunque ya tenía muchos años. Era evidente que la reina del Paraíso aún cuidaba de su sirviente en su vejez. Marbode la representaba sentada en su trono, la frente ceñida por una aureola esférica incrustada de perlas. Y cuidaba de que sus pliegues del vestido le cubrieran los pies, pues el profeta declaraba: Mi amada es como un jardín amurallado. A veces también la pintaba semejante a una niña llena de gracia, como si dijera: “Tú eres mi Dios, aun desde el vientre de mi madre”.

En el priorato también había poetas que componían himnos en latín, tanto en prosa como en verso, en honor de la Virgen María, y entre ellos había un hermano de Picardía que cantaba los milagros de Nuestra Señora en versos rimados y en lengua vulgar.

Siendo testigo de estas fervientes alabanzas y de la gloriosa cosecha de estas labores, Bernabé lamentaba su ignorancia y rusticidad. “Ay” suspiraba, mientras emprendía su paseo solitario por el desnudo jardín del monasterio, “desdichado de mí, que soy incapaz, como mis hermanos, de alabar a la Santa Madre de Dios, a quien he jurado todo el afecto de mi corazón. Ay, soy sólo un hombre tosco que desconoce las artes, y no puede ofrecerte, bendita Señora, sermones edificantes, ni tratados ordenados según las normas, ni ingeniosas pinturas, ni estatuas esculpidas con verosimilitud, ni versos cuyo ritmo se compare al andar de los pies. ¡No poseo, ay, ningún talento!”.

Así se lamentaba y se entregaba a la pena. Pero una noche, cuando los monjes pasaban su hora de libertad en conversación, oyó que uno de ellos contaba la historia de un religioso que sólo sabía repetir el Ave María. Ese pobre hombre era despreciado por su ignorancia, pero después de su muerte salieron de su boca cinco rosas en honor de las cinco letras del nombre María, y así fue manifiesta su santidad.

Mientras escuchaba esta historia, Bernabé se maravilló una vez más de la bondad de la Virgen, pero la lección de esa muerte bendita no bastó para consolarlo, pues su corazón rebosaba de fervor y ansiaba celebrar la gloria de Nuestra Señora que está en los cielos.

No hallaba la manera de lograrlo, y cada día estaba más abatido, hasta que una mañana se despertó lleno de alegría, fue a la capilla y permaneció solo allí por más de una hora. Después de la cena regresó nuevamente a la capilla.

Y, a partir de ese momento, iba diariamente a la capilla, en las horas en que estaba desierta, y pasaba allí gran parte del tiempo que los otros monjes consagraban a las artes liberales y mecánicas. Su tristeza se disipó y dejó de lamentarse. Pero esa extraña conducta despertó la curiosidad de los monjes.

Comenzaron a preguntarse con qué propósito el hermano Bernabé se retiraba tan frecuentemente. El prior, cuyo deber es no permitir que nada se le escape en la conducta de sus hijos, resolvió vigilar a Bernabé cuando se iba a la capilla. Y un día, pues, cuando estaba encerrado allí según su costumbre, el prior, acompañado por dos monjes ancianos, fue a espiar a través de las hendijas de la puerta lo que sucedía dentro de la capilla.

Vieron a Bernabé ante el altar de la Santa Virgen, cabeza abajo, los pies en el aire, haciendo malabares con seis pelotas de cobre y doce cuchillos. En honor de la santa Madre de Dios realizaba esos actos, que antes le habían ganado renombre. Sin comprender que ese sencillo sujeto ponía así sus conocimientos y habilidades al servicio de la Santa Virgen, los dos monjes más viejos protestaron contra el sacrilegio.

El prior sabía que el alma de Bernabé era pura, pero llegó a la conclusión de que era presa de la locura. Los tres se disponían a sacarlo de la capilla cuando vieron que la Virgen María bajaba la escalinata del altar y avanzaba para enjuagar con un pliegue de su túnica azul el sudor que bañaba la frente del malabarista.

Y el prior, cayendo de bruces en el suelo, pronunció estas palabras:

–Benditos sean los simples de corazón, pues ellos verán a Dios.

–Amén –respondieron los viejos monjes, y besaron el suelo.

(1892). Le juglar de Notre Dame, Francia

Anatole François Thibault (16 de abril de 1844, París – 12 de octubre de 1924, Saint-Cyr-sur-Loire), conocido como Anatole France, fue un escritor francés. En 1921 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura.

“Dime a qué juegas y te diré quién eres” inaugurará “Se Piensa en Paine” 2019

La Corporación Cultural Nuevo Horizonte da inicio a la segunda temporada de conferencias “SE PIENSA EN PAINE” con la presentación de destacados expositores que tratarán diversos temas de interés para la comunidad painina, pensando siempre en que sean un estímulo para la reflexión y la ampliación de los conocimientos.

Las conferencias tendrán lugar todos los primeros martes de cada mes a las 19.30 hrs en el Centro Cultural de Paine.

La primera conferencia será el martes 7 de mayo y versará sobre una sociología de los videojuegos: “DIME A QUÉ JUEGAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES”. A través de ciertos elementos para una comprensión sociológica de los videojuegos, el sociólogo magister GUILLERMO SEPULVEDA nos mostrará como los videojuegos han ido influyendo en la vida de las personas, modelando en buena medida la cultura y la sociedad en la que vivimos; y podremos atisbar lo que se ve venir hacia delante.

Guillermo Sepúlveda
Magíster en Gestión de Personas en Organizaciones de la Universidad Alberto Hurtado y Sociólogo de la Universidad de Concepción. Se ha desempeñado como Docente en el Instituto Profesional Arcos (2014-2017) y en el Instituto Valle Central (2016). Además, es Investigador independiente de videojuegos y Analista de clientes de una empresa que desarrolla Gamification. Actualmente es gestor de redes de pensamiento en torno a los videojuegos, fundador del Ciclo de Conversaciones en torno a los videojuegos “El último Arte”, estando ad portas de la publicación de su tercera obra, relacionada especialmente con el poder transformador de los videojuegos y el futuro del fenómeno ciber-cultural que ha venido a denominar Trans-gamification. Ha escrito de diversas temáticas que van desde lo patrimonial Arquitectura de la Memoria (2010), sobre autores del Centenario Nicolás Palacios: pasión y doctrina (2012) y de ciencias políticas, Incorrectus: Análisis y crítica del discurso postmoderno (2016).

Ensamble Bartok – Conferencia y concierto con obras de compositores emigrados a Chile

Quienes no somos músicos, pero sí melómanos, inevitablemente pasamos por un momento de insatisfacción cuando nos preguntamos por la creación musical chilena. (Pienso principalmente desde la posición de los jóvenes que comienzan a interesarse en la música y en aquellos que lo harán en los próximos años). Llegamos a pensar que nuestro país no alcanzó a contar con músicos universales; no tuvimos un Mozart o un Chopin chileno (y parece que, a estas alturas, tampoco tendremos uno). Escuchamos a  Soro, Allende, Orrego Salas, pero la cantidad de obras nos parece insuficiente. ¿En qué ocuparon su tiempo nuestros músicos durante el siglo XX? La pregunta queda en el aire mientras nos volvemos al barroco o al romanticismo, donde hay una cantidad de obras suficientes para pasarnos la vida deleitándonos. Así lo hacemos, deteniéndonos en la línea del tiempo cuando llegamos a Debussy o Stravinsky. Sabemos que con ellos la música cambió, que allí hay una frontera. No encontramos, sin embargo, quien nos de explicaciones, alguien que nos impulse a saber qué pasó después de esos dos inmensos autores. Preguntarse por Schoenberg se convierte, claro está, en un cuestionamiento de especialistas. Finalmente nos conformamos con una explicación bastante razonable: después de Debussy surgió la música contemporánea, una música “rara”, un tipo de música cuya tradición está en formación y que es rehuida incluso por algunos músicos de profesión. ¡Habrá que esperar a que sea una tradición asentada para escucharla!, pareciera ser la respuesta final. Y volvemos al barroco y al romanticismo.

En esto pensaba la tarde del viernes, momentos antes de que comenzara la “Conferencia y concierto con obras de compositores emigrados a Chile”, presentada por la Academia Chilena de Bellas Artes en el Salón de Honor del Instituto de Chile. A cargo de la incansable Valene Georges, el Ensamble Bartok interpretó una muestra del trabajo realizado por los creadores musicales del siglo XX. ¡En esta maravilla han estado trabajando nuestro músicos!, me digo con satisfacción.

Valene Georges

Durante más de una hora el Ensamble Bartok interpretó con maestría el siguiente programa:

Describir las emociones que esa música provoca es inútil e insuficiente: hay que escucharla en directo. Baste con decir que, al igual que la música “clásica”, esta tiene sus propios medios de persuasión, su propio lenguaje, directo, irresistible, libre, con otras formas de intensificación de la expresión musical, encaminado, apostemos, a una indiscutible universalidad. Requiere, eso sí, un espíritu de apertura hacia lo nuevo, hacia lo moderno, hacia lo que significará un cambio. En consecuencia, solo se puede recurrir a la que debiera ser una misión de todos: llevar esa música a los más jóvenes, incluirla en la llamada “formación de audiencias”, contribuir con determinación al florecimiento  de una tradición, para extenderla y llevarla a todo aquel que se interese en la música. Adquiere, entonces, mucho sentido la recomendación que hace algunos años nos hiciera del maestro Miguel Letelier: “Las orquestas juveniles debieran conocer la música contemporánea, porque esa será la música que escucharán en pocas décadas más”.

Algunos breves comentarios que surgieron durante la presentación:

Destacadísimo el trabajo del Ensamble Bartok, que por más de treinta y cinco años ha combinado composición, poesía e interpretación con excelencia, lo que lo convierte sin duda en la agrupación más importante de Latinoamérica en su género, si no en el mundo.

¿Qué sería de la música chilena si no hubiera personalidades como Valene Georges que, espada en mano, abren los caminos de la música con tenacidad, liderando una agrupación que es un punto de referencia para los músicos más jóvenes?

Fue sorprendente, por lo poco común, reconocer entre el público asistente a destacadísimos maestros, como Fernando García, Cecilia Cordero, Luis Merino y el violoncellista Eduardo Salgado, ex integrante del Ensamble Bartok.

Dejamos a continuación algunas imágenes de la cita, así como un breve video publicado por la Academia Chilena de Bellas Artes.

Rodolfo Silva
CCNH Paine
Paine, enero de 2019

El Ensamble de Nuevo Horizonte participó en el Nido Chamber Music Fest 2018

El Festival de Música de Cámara organizado por el colegio Nido de Águilas, en Santiago, fue un valioso encuentro, que también contó con clínicas a cargo de músicos profesionales, convirtiéndose en una de las actividades importantes del año para el Ensamble conformado por un grupo de músicos de la Orquesta Juvenil Nuevo Horizonte.

Nuestros músicos tuvieron una experiencia de crecimiento social y artístico que difícilmente podrían obtener de otro modo. Los organizadores, por su parte, pusieron a nuestra disposición una inmensa amabilidad y profesionalismo.La inauguración incluyó la presentación de músicos internacionales y la bienvenida de 6 profesores que estuvieron a cargo de clínicas. La profesora de nuestros músicos fue Milica Bajic, de Serbia.
En el encuentro que reunió cerca de 150 jóvenes músicos y duró dos días participaron las siguientes agrupaciones:
Trío de Cuerdas de la Orquesta Escolar Latinoamericana, Ensamble de Vientos de Lo Barnechea, Mozart Trío, Liceo Alberto Hurtado, Cuarteto Blu, Orquesta Instituto Alonso de Ercilla, Ensamble Colegio Nazaret, Conjunto Instrumental Weston Academy, LEA Trío de Vientos, LEA Sexteto de Guitarras, LEA Cuarteto Pachelbel, Ensamble Nuevo Horizonte de Paine.

 

“Protección de niños y niñas en Chile” en el ciclo de charlas multitemáticas “Se piensa en Paine”

La segunda charla multitemática del mes de octubre estuvo dedicada a la infancia.
De este modo avanza el ciclo de charlas “Se piensa en Paine”, que la Corporación Cultural Nuevo Horizonte ofrece gratuitamente a la comunidad painina.

En Chile, al igual que en otros países del mundo existe un alto porcentaje de niños y niñas que requieren la protección de sus derechos esenciales.
Tanto el Estado de Chile, como organismos colaboradores de éste, desarrollan variados esfuerzos para lograr proteger y reparar las distintas vulneraciones a las que están expuestos los niños y niñas de nuestra patria y que se encuentran en riesgo en todos los ámbitos de su desarrollo.

 


Sin embargo, todos estos esfuerzos, hasta hoy, no han logrado disminuir y/o cambiar la cruda realidad de miles de niños/a que se encuentran en el sistema de protección en Chile.
En esta charla/taller tiene como intención y osadía proponer una reflexión acerca de la participación y protagonismo de la sociedad civil, en general, y las familias involucradas en particular. El propósito es que los afectados se visualicen como sujetos de derechos y no como objetos de medidas, porque en último término en ellos y ellasrecaerá la responsabilidad última de cambio, principalmente en todo aquello que comprometa su vida, sus relaciones y su futuro.

Betzabé Cabrera, psicóloga con 30 años de experiencia en el área social y de infancia. Ex miembro de la primera red de infancia en Chile, ex – integrante del equipo de constitución de la 1era. Ley de Violencia Intrafamiliar y de la conformación de los actuales Tribunales de Familia. Perito en asuntos de familia.

“Neurociencias aplicadas” en el ciclo de charlas multitemáticas “Se piensa en Paine”

En el mes de octubre continuó el ciclo de charlas multitemáticas gratuito titulado “Se piensa en Paine”, organizado por la Corporación Cultual Nuevo Horizonte. Esta vez con “Neurociencias aplicadas”, a cargo de los especialistas Paulina Labra y Yury Bernales. ¿De qué trató esta interesante charla? Reproducimos aquí algunas láminas de la presentación.

La neurociencia es la disciplina científica que estudia el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso. Su aporte principal es brindar explicaciones biológicas de determinadas funciones como la conducta, emociones y del proceso de aprendizaje en términos de actividades del encéfalo.

Así como interactúan las redes neuronales y como se pueden abordar problemas específicos, solucionándolos desde diversos ámbitos.

El cerebro del niño al nacer comienza a desarrollarse, una etapa que dura 6 años, es una página en blanco que completará con sus experiencias de vida. Construimos el cerebro con lo que hacemos y también con lo que pensamos ya que el cerebro procesa imágenes como si fueran hechos.
La clave es combinar atención, memoria y concentración. Los lóbulos frontales seleccionan, pero el problema es sostener la atención, y desconectar o bien enfocar un área en específico y no en otras. El cerebro humano equivale a aproximadamente a 1.200 millones de computadoras.

Asimismo, la alimentación saludable orientada al desarrollo y mantención del cerebro, en conjunto con la gimnasia cerebral y los aportes de la neurociencias, pueden colaborar a la formación de personas más resilientes, con mejor desarrollo de sus habilidades de vida, más felices, más sanas.

La charla “Neurociencias aplicadas”, pretende llamar la atención sobre nosotros mismos, a contemplarnos, evaluar nuestra calidad de vida y desde allí comenzar a aplicar un nuevo paradigma que nos ayude a crecer como personas. Es una propuesta que ofrece posibilidades, con la esperanza de aportar hacia un mundo mejor.

Paulina Labra Ballesta es Nutricionista, Diplomada en Promoción de la Salud, Trabaja en la Junta Nacional de Jardines Infantiles. Sus especialidades profesionales son la Docencia, Asesorías técnicas en materias afines a su profesión, y la promoción de estilos de vida sana.

Yury Bernales Contreras es Ingeniero; Asesor en Comunicaciones; Magíster en Neurociencias, Licenciado en Terapias y Salud Integrativa, Maestro Reiki, Terapeuta Reflexólogo, Brain Gym; se desempeña como profesor en la Universidad de Los Lagos de la asignatura Comportamiento Humano. Es también uno de los fundadores de la Corporación Cultural Nuevo Horizonte.

Ambos profesionales desarrollan capacitaciones para la formación de habilidades para la vida, neurociencias y alimentación saludable.

 

Encuentro de Orquestas en el Centro Cultural de Colina

Felicitaciones a las orquestas participantes: Monte Tabor y Nazaret, Orquesta Juvenil Nuevo Horizonte de Paine y Orquesta Juvenil e Infantil de Colina.

“Tenemos como propósito acercar a los niños a través de la música, para que se conozcan gracias a esta y compartan experiencias (…) no es un encuentro competitivo, es un evento en donde pueden escuchar a los demás, equivocarse, ver cómo progresan y así notar los resultados donde es necesaria la perseverancia y el respeto”, señaló José Molina, coordinador de la Orquesta Infantil y Juvenil de Colina.

La dinámica de este evento, que se realiza cada mes de noviembre, involucra un concierto por parte de cada orquesta, luego de un tiempo de ensayo in situ y un compartir entre estudiantes y profesores durante el desayuno y el almuerzo.

“Para nosotros esta invitación es importante porque sacar a los niños de Paine siempre es algo nuevo para ellos (…) y están súper contentos de salir de la ciudad, conocer otros músicos (…)  Cuando suceden estos encuentros se amplía la red de contactos a nivel musical y se hacen amistades”, afirma Juan Flores, director de la Orquesta Nuevo Horizonte de Paine, encargada de interpretar un arreglo de “Aleluya”, pieza de la obra El Mesías, de Georg Friedrich Handel, el “Minueto en Sol Mayor”, de Johann Sebastian Bach y “Sarabande”, también de Georg Friedrich Handel.

Mientras que para Eduardo Browne, director y fundador de las Orquestas del Colegio Monte Tabor y Nazareth, la participación en este encuentro significa “juntar el mundo de las orquestas juveniles que además de la belleza de la música es un momento de encuentro (…) aquí todas las orquestas ganan porque no venimos a competir sino solo a compartir (…) muchos de los niños están fascinados por el hecho de venir a tocar a Colina”.

La Orquesta del Colegio Monte Tabor y Nazareth interpretó piezas barrocas de Handel y de Bach, así como temas característicos del folklore francés. Por su parte la Orquesta Infantil y Juvenil de Colina incluyó en su repertorio “Danza ritual del fuego”, pieza de la obra “Amor Brujo” de Manuel de Falla, “Recuerdame” de la película animada Coco y “Do Re Mi” del film La Novicia Rebelde.

Agradecemos a nuestros anfitriones, José Molina (coordinador) y Guillermo Rojas, así como a los profesores y respectivos Directores de Orquesta.

Concierto Dominical de noviembre

Muy bien resultó el Concierto Dominical de noviembre en Paine.
Cuarenta jóvenes músicos se reunieron, las orquestas Nuevo Horizonte y Liceo Chiloé, para interpretar un variado repertorio. Provechoso porque permite intercambiar la experiencia musical, incluyendo el cambio temporal de Director.
Valioso para Paine porque conciertos como este dan la oportunidad de aspirar a ser buenos anfitriones y ofrecer Paine como un lugar para visitar.

El dúo de los hermanos Labra, violín y ukelele, fue toda una novedad, con una interpretación limpia que logró establecer una buena comunicación con el auditorio.

El quinteto de vientos “Alborada” fue sin duda un buen obsequio para el centenar de asistentes al concierto, con música que incluyó parte del repertorio interpretado por el quinteto en su reciente visita a la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos: Haydn, en lo clásico, Quinta sinfonía en Bosa Nova, entre lo novedoso y Violeta Parra y Tico Tico en lo latinoamericano. Sus integrantes: Luis Peña – Flauta, Giovanni Cabrera – Oboe, Nelson Muñoz – Clarinete, José Ramírez – Fagot, Ángel Calderón – Corno. ¡Felicitaciones a los estupendos embajadores musicales!

 

Concierto Dominical de octubre

El de octubre fue un Concierto Dominical inolvidable.
La Orquesta Juvenil Nuevo Horizonte, mejor que nunca. Luego, el Cuarteto Movimientos deslumbró con su maestría y generosidad artística. Con la invitación al folclorista de Paine Marco Orellana se cumplió una antigua aspiración del Concierto Dominical: combinar la música académica con el folclore. El cierre, con la interpretación de la “Fantasía sobre temas de cueca chilena”, de Rodrigo Saldívar, dejó una invitación para recorrer un nuevo camino que se abre.