Muy bien resultó el Concierto Dominical de noviembre en Paine.
Cuarenta jóvenes músicos se reunieron, las orquestas Nuevo Horizonte y Liceo Chiloé, para interpretar un variado repertorio. Provechoso porque permite intercambiar la experiencia musical, incluyendo el cambio temporal de Director.
Valioso para Paine porque conciertos como este dan la oportunidad de aspirar a ser buenos anfitriones y ofrecer Paine como un lugar para visitar.
El dúo de los hermanos Labra, violín y ukelele, fue toda una novedad, con una interpretación limpia que logró establecer una buena comunicación con el auditorio.
El quinteto de vientos «Alborada» fue sin duda un buen obsequio para el centenar de asistentes al concierto, con música que incluyó parte del repertorio interpretado por el quinteto en su reciente visita a la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos: Haydn, en lo clásico, Quinta sinfonía en Bosa Nova, entre lo novedoso y Violeta Parra y Tico Tico en lo latinoamericano. Sus integrantes: Luis Peña – Flauta, Giovanni Cabrera – Oboe, Nelson Muñoz – Clarinete, José Ramírez – Fagot, Ángel Calderón – Corno. ¡Felicitaciones a los estupendos embajadores musicales!
El de octubre fue un Concierto Dominical inolvidable.
La Orquesta Juvenil Nuevo Horizonte, mejor que nunca. Luego, el Cuarteto Movimientos deslumbró con su maestría y generosidad artística. Con la invitación al folclorista de Paine Marco Orellana se cumplió una antigua aspiración del Concierto Dominical: combinar la música académica con el folclore. El cierre, con la interpretación de la «Fantasía sobre temas de cueca chilena», de Rodrigo Saldívar, dejó una invitación para recorrer un nuevo camino que se abre.
El Concierto Dominical del mes de septiembre tuvo una especial connotación por varios motivos. En primer lugar, la Orquesta Juvenil Nuevo Horizonte tuvo el placer de estrenar dos obras de autores nacionales muy queridas: «La puerta del tiempo», de Jaime Barría y «La vicuña roja», Rodrigo Durán. La incorporación de repertorio de calidad de autores nacionales es, sin duda, un crecimiento para nuestra orquesta. En segundo lugar, tuvimos el privilegio de presentar al Ensamble de Clarinetes de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, quienes, acompañados por la cantante Marcela González Janvier, ofrecieron un estupendo concierto de variada música.
No es exageración decir con satisfacción que en Paine escuchamos a una de las mejores agrupaciones de clarinetistas con que cuenta el país, encabezada por el maestro Rubén González, importante líder de la enseñanza de ese instrumento.
Además de eso, en una combinación pocas veces vista, se unió a esta agrupación la soprano Marcela González Janvier. Ese fue otro privilegio. Baste decir que la soprano es una de las cantantes más prestigiosas del momento en nuestro país y que, días después de presentarse en Paine, fue protagonista en el montaje de El Barbero de Sevilla, en el rol de Berta, que se estrenó en el Teatro Municipal de Santiago.
El maestro Rubén González
En un plano más personal, conviene destacar que el Ensamble incluyó a tres músicos fuertemente ligados a Paine y la Corporación Cultural Nuevo Horizonte. El maestro González es painino y, luego de una larga trayectoria musical, este fue su primer concierto en Paine. Camila Figueroa, también de Paine, se inició en la Orquesta Juvenil Municipal y la concertino, Daniela Sepúlveda, comenzó su acercamiento a la música en nuestra Orquesta Juvenil Nuevo Horizonte (“Fue esta la primera orquesta en que toqué”, como dice ella).
Los beneficios que recibimos con esta presentación son inmensos y van desde el placer de escuchar música de calidad hasta contribuir al desarrollo de la música en la provincia.
Junto con eso, los jóvenes músicos de nuestra orquesta, convertidos en espectadores en las butacas del teatro, han podido contar como referencia un alto estándar de calidad, aprender normas de ejecución de instrumentos, ampliar su visión de los límites que puede alcanzar la música, despertar a la curiosidad, aumentan su ambición artística, etc.
La partida del maestro Alarcón es una pérdida irreparable para el desarrollo de la música en nuestro país, especialmente para el del canto. Así lo han expresado autoridades y profesionales de la música. Su aporte, sin embargo, abarcó mucho más que lo propio de especialistas, conquistando a niños y jóvenes, acercando a la música incluso a aquellos que no contaban con el canto en su plan de vida. Por ese motivo, reproducimos a continuación el testimonio de una aficionada, de una persona corriente, que fue llevada de la mano por el maestro para adentrarse en una de las satisfacciones más grandes que es posible disfrutar.
Adiós a Víctor Alarcón, el hombre que hizo música
Por Consuelo Ferrer, Periodista
Siempre tuve la inquietud de cantar, algo que nunca hice muy bien. Hice el intento: me metí a coro en séptimo básico en un colegio de Chillán y me acostumbré a mover la boca sin emitir sonidos. Cuando cantaba, la profesora decía: «Alguien está desafinando«.
Varios años después, decidiendo qué electivo tomar en la universidad, volví a encontrarme con la palabra «Coro«. Lo elegí, y todo lo que empezó a pasar desde entonces es algo que todavía me parece realismo mágico. Recuerdo esa primera clase, cuando el profesor nos enseñó a todos —80 o 100 alumnos— a encontrar nuestras voces y entonar una armonía. Se me erizó la piel y me costó creer que la voz que salía de mi boca —no maravillosa, no como para grabar un disco de solista, pero sí a tono— era la mía.
Salí feliz. Recuerdo que pensé en lo gratificante que debía ser la tarea de ese profesor: tomar un grupo de gente aparentemente sin talento ni instrucción y lograr que cantaran. Ese profesor, que a menudo se tapaba un oído para ordenar la música que tenía adentro antes de señalarnos el tono, se llamaba Víctor Alarcón.
Ese semestre aprendí tres o cinco canciones y fui una entre las mil voces del evento final. Fue tanta mi felicidad durante esos meses, que cuando el profesor contó que existía otro ramo que podíamos tomar después, «Coro Avanzado«, no lo pensé mucho y lo inscribí. La diferencia entre ambos cursos era abismal: en el segundo no nos aprendíamos una canción, sino que una obra completa, a menudo dos en paralelo, eran seis horas semanales de ensayo —a veces más— y tuve que aprender a leer música de manera rudimentaria.
Durante ese segundo semestre cantando con Vicho, me tocó acompañar en un concierto a Inti Illimani, ser dirigida por una mujer estadounidense experta en música gospel, cantar en la Catedral Metropolitana, ensayar sábados enteros en el Teatro Municipal. Fueron los meses más exigentes de mi vida, pero también en los que fui más feliz. Hasta hoy mi sonido favorito es el de los instrumentos de una orquesta afinando, antes de empezar a tocar.
Lo que Vicho hizo por mí —enseñarme a cantar, demostrarme que la materia prima está en todos y que basta con un buen director para transformarla en un instrumento— es, al final, lo mismo que hizo por miles de jóvenes y niños que pasaron por su dirección, sobre todo en Crecer Cantando. Muchos de ellos eligieron el camino de la música. A muchos de ellos los salvó de sus propias tormentas.
El domingo pasado, cinco años después de mi incursión en el mundo coral, desperté con una noticia trágica, desgarradora y sobre todo imposible de creer: Víctor Alarcón, el Vicho, había fallecido en un accidente automovilístico a algunas cuadras de Campus Oriente. Me costó varios días creerlo y creo que todavía lo estoy procesando.
Como siempre, Vicho estaba haciendo algo. Trabajaba hace meses para lograr que Santiago fuera la primera capital latinoamericana en completarlo: presentaría las 209 Cantatas de Bach, una tarea que se extendería por seis años, con diez conciertos anuales. El ciclo de 2018 había terminado el 26 de agosto y le quedaban todavía cinco años por delante.
No creo que haya sido su único proyecto y dudo que fuera el más ambicioso. Le quedaron, sin duda, muchos otros pendientes. No dejo de sentir desazón al saber que él, con su persistencia y energía, ya no estará detrás de todos ellos.
En la Sala Nemesio Antúnez de la Gobernación Provincial del Maipo se dieron a conocer el último día de agosto los ganadores del VIII Concurso Provincial De Artes Visuales, gestionado por el Departamento de Turismo y Cultura de la Municipalidad de San Bernardo.
Destacamos la importancia de este certamen que favorece la actividad artística de una amplia zona metropolitana: recibe obras de artistas de las comunas de San Bernardo, Paine, Buin y Calera de Tango.
Los galardonados en esta octava versión fueron los siguientes artistas:
Desde hace más de 15 años Arte Al Límite se ha dedicado a mostrar las artes visuales contemporáneas, abriendo sus puertas a especialistas y aficionados, sin condición alguna. Cuando apareció, el magnífico formato de la revista despertó el deseo de coleccionarla y el sólido contenido editorial invitó a la relectura de sus notas. Luego ofreció el primer portal donde cualquier artista visual podía publicar gratuitamente su biografía artística y una muestra de su trabajo. El equipo de AAL no se quedó quieto. El paso siguiente fue llevar el arte nacional por el mundo, presentándolo en las principales ferias y centros de arte del mundo. Nada le impidió tampoco ser una de las principales impulsoras de ferias nacionales como Ch.ACO. Recientemente, AAL hizo un importante anuncio: desde el mes de octubre dará espacio a más formas de arte, arquitectura, cine arte, teatro, literatura, música, danza y ópera, para ser un mayor aporte en la cultura nacional. La nueva plataforma pretende incluir creaciones realizadas por autores nacionales, producidas o con adaptaciones que permitan una lectura social y cultural desde Chile y Latinoamérica.
Según explica la directora del medio, Ana María Matthei, la principal motivación “se debe a que en Chile y en Latinoamérica en general, los medios institucionales dan poco espacio a las artes contemporáneas, marcando la pauta cultural con obras de estilo clásico. En nuestro país es sumamente necesario poner atención a lo nuevo, a lo emergente a lo que no está dentro de los márgenes de la prensa institucional. Esto no quiere decir que nos aboquemos a la contracultura, pero sí a generar nuevos espacios”.
Los formatos de textos a abarcar estarán centrados en el periodismo cultural, con una buena pluma y narrativa. Al respecto, se publicarán crónicas, reseñas, perfiles, entrevistas y noticias relevantes para el ámbito nacional. “Por ahora nos centraremos en Chile, pero iremos poco a poco abarcando contenido latinoamericano”, explica la editora.
Por otro lado, la revista impresa mantendrá la misma línea editorial, abocándose a entrevistas exclusivas, perfiles y reseñas sobre artistas contemporáneos a nivel internacional.
Reproducimos a continuación una muy interesante entrevista al destacado Director de Orquesta chileno radicado en Alemania. En la cuidada publicación «Aquarellen Cultura» encontramos reflexiones fácilmente comprensibles para quienes no son especialistas en música, pero con un mensaje muchas veces olvidado por quienes se dedican a ella.
Helmuth Reichel nació el año 1983 en Santiago. Inició sus estudios de violín a la edad de cinco años en el Conservatorio Nacional de Música de Santiago, trasladándose más tarde en 2002 a Alemania.
Luego de finalizar sus estudios de violín en Würzburg integró la Orquesta Filarmónica de Stuttgart y posteriormente la Neue Philharmonie Westfalen en el Teatro de la Ópera de Gelsenkirchen.
Completó su formación musical ingresando a la cátedra de dirección orquestal en la Musikhochschule Stuttgart con Per Borin y en la Musikhochschule Trossingen con Sebastian Tewinkel.
Ganador del Programa de Dirección Dirigentenpodium Baden- Württemberg, ha tenido la oportunidad de trabajar con destacadas orquestas en Alemania : Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart, Sinfonieorchester Basel, Orchestre Victor Hugo Franche-Comté, Stuttgarter Philharmoniker, Stuttgarter Kammerorchester, Orchestra di Padova e del Veneto, Oltenia Filarmonica, Georg Enescu Philharmonic, Kammerphilharmonie Graubünden, Württembergische Philharmonie Reutlingen y la Südwestdeutsches Kammerorchester. Asimismo, ha trabajado junto a las orquestas juveniles Junge Deutsche Philharmonie y la Landesjugendorchester Nordrhein-Westfalen. Entre el año 2014 y 2016 fue director titular de la Sinfonieorchester der Katholische Hochschulgemeinde Freiburg.
Luego de un exitoso debut frente a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile en la temporada 2016, Helmuth Reichel fue invitado como director residente de los Conciertos de Verano de la Temporada 2017 de la misma orquesta, donde destaca la participación en las Semanas Musicales de Frutillar 2017 en el Teatro del Lago, Frutillar.
Debutó en Japón en la temporada 2017/2018 frente a la Tokyo Symphony Orchestra en el Muza Kawasaki Symphony Hall y con la Orchestra Ensemble Kanazawa en el Ishikawa Ongakudo Concert Hall. Junto a la Young Philharmonic Orchestra of Baden-Württemberg debutó en China en una serie de conciertos en la ciudad de Shanghai.
Otros conciertos han incluido invitaciones a la Sinfonieorchester Villingen-Schwenningen, Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, Orquesta de Cámara de Chile, Orquesta Clásica de la Universidad de Santiago, Orquesta Sinfónica de La Serena, Orquesta Sinfónica de Antofagasta y Orquesta Sinfónica de Concepción.
Luego de ser finalista del 54° Concurso Internacional para Jóvenes Directores de Besançon, Reichel está ganando rápidamente atención como uno de los directores jóvenes más interesantes y sobresalientes de Sudamérica. Ha sido también galardonado con el 2o Premio del Sexto Concurso Alemán de Dirección Orquestal de Stuttgart y ganador del Orchestra Prize de Jeunesses Musicales Conducting Competition Bucharest. En el 2017 fue galardonado con el reconocimiento del El Círculo de Críticos de Arte de Chile por su labor junto a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile.
Aquarellen Cultura ha tenido la estupenda ocasión de entrevistar a la batuta novel prominente de Chile y Sudamérica.
¿Cómo preparas una partitura, un concierto?
Lo primero que debo hacer es familiarizarme con la obra, comenzando por estudiar la vida de su compositor: cuándo compuso la obra, contexto histórico, detalles de la vida personal, período estilístico, todo eso ayuda a entender mejor el trasfondo de una obra en particular. Luego viene un análisis estructural, armónico y de instrumentación, para entender cómo está construida la obra y el lenguaje del compositor. Mientras más profundo es el análisis, mejor podemos comprender lo que la obra nos quiere transmitir. En los ensayos se trabajan todos los aspectos musicales y técnicos para luego, en el concierto, poder hacer una interpretación de la obra lo más cercana posible a lo que consideramos la intención del compositor. Mi trabajo es encontrar un camino para transmitir ese mensaje a la orquesta y, por lo tanto, al público.
Tengo entendido que tus padres no son músicos ¿Cómo es que, en ese ambiente, se forma un destacado director de música clásica?
Seguramente ayudó el hecho que mi padre siempre escuchó música clásica en el hogar – él es amante de la ópera y la música sinfónica, además, mi hermana Patricia acompañaba a cantantes líricos todos los domingos en mi casa. Tuve la suerte que, si bien mis padres no son instrumentalistas, nos permitieron a mis hermanas y a mí estudiar un instrumento, en mi caso fue el violín. Luego todo siguió su rumbo gracias al apoyo incondicional de mis padres, quienes hicieron posible mis estudios en el extranjero. La dirección orquestal vino más tarde, luego de haberme formado como violinista profesional y de haber trabajado en orquestas en Alemania. El trasfondo musical que tuve de niño pude entonces aprovecharlo al máximo.
¿Como ves la música selecta actual?
Siento que el interés por la música clásica hoy en día es grande, pero existe una brecha entre las generaciones por motivos de educación. Muchas personas piensan que la música es algo exclusivo para un grupo selecto o para personas especiales y se sienten distantes a ella, siendo que el arte en general es un patrimonio universal propio de la raza humana y debería ser parte integral de la educación infantil. Idealmente, un niño debería saber quién fue Beethoven, Bernstein o Alfonso Leng, y haber tenido la oportunidad de escuchar en vivo una orquesta sinfónica. No es un lujo, es algo necesario porque nos ayuda a entender mejor lo que somos y nos enriquece como personas. Como consecuencia, la música clásica pasaría a ser algo natural, parte de nuestras vidas y dejaría de generar esa distancia que a veces existe. Admiro profundamente a los profesores escolares que hoy en día se esfuerzan por llevar a sus alumnos a presenciar ensayos, o visitar conciertos de orquestas o de grupos de cámara. Esas son las personas imprescindibles para nuestra sociedad.
En tu juventud fuiste músico de jazz, ¿Porqué no te declinaste por ese estilo?
Por razones de tiempo. La música clásica y el jazz no son tan distantes como puede parecer y para mí fue muy enriquecedor poder dedicarme a ambos durante mucho tiempo. Con el paso de los años, la dirección orquestal se ha convertido en mi actividad principal, lo que ha dejado poco tiempo para otras cosas. Pero continúo escuchando mucho jazz en mi tiempo libre.
El trato entre los músicos y un director siempre es complicado. ¿Cuál crees tú que es la manera más apropiada de llevarla a cabo?
Con honestidad y respeto, como deberían ser siempre todo tipo de relaciones humanas. Para mí, el director y la orquesta son un equipo de trabajo que va en busca del mismo objetivo: preparar una obra musical para su presentación al nivel artístico más alto posible. Y dada la posición que cumple el director, es él el principal responsable de asegurar que la atmosfera de trabajo sea constructiva y le permita tanto al músico como a él mismo cumplir de la mejor manera sus propias expectativas artísticas. Cuando el director sabe lo que una orquesta necesita de él, el trabajo se hace mucho más fácil y se produce una buena comunicación con los músicos.
¿Cuál es tu orquesta soñada y tu concierto soñado?
Hoy en día hay muchas orquestas de gran nivel, la diferencia la marca la dinámica que se genera por sus integrantes. Para mí, una orquesta ideal es flexible en cuanto al repertorio, producción de sonido e intensidad emocional. Sus integrantes deben escuchar y reaccionar muy bien para asegurar un sonido homogeneo, pero lo más importante: deben querer buscar siempre lo esencial de la música y arriesgar al máximo durante los conciertos. Un concierto ideal es a mi gusto aquel, en el cual todos los que estamos en el escenario vamos al límite de nuestras capacidades por cada nota y por cada frase. Una interpretación ordenada pero sin vida no es interesante.
Eres una de las batutas sub 40 con mayor proyección internacional ¿cuáles son tus sentimientos y que responsabilidad tienes de cara a las nuevas generaciones?
Me siento absolutamente privilegiado de poder hacer lo que hago y siento que he tenido mucha suerte en las oportunidades que se me han dado. Pero lo más valioso es seguir absorbiendo y aprendiendo nuevas cosas para seguir creciendo como músico. En ese aspecto podría decir que, con 35 años, uno recién está empezando a palpar lo que es la música de una forma más profunda, lo cual es un proceso que toma décadas en las cuales uno nunca deja de aprender. Precisamente por ello es que es tan importante compartir con las generaciones más jóvenes, así como otros han compartido conmigo y me han permitido seguir avanzando en este hermoso viaje. Es importante transmitir que la música requiere amor, esfuerzo y dedicación.
¿Cómo ves el concepto de cultura en una sociedad en donde las nuevas generaciones pierden interés en el arte?
La pregunta clave es: desde qué momento el arte deja de ser interesante. Si el arte siempre fuera parte esencial de los impulsos que una persona necesita para su desarrollo personal, entonces siempre habría interés. El problema es lo que nos hace prescindir de la necesidad de llenarnos con lo que el arte nos puede entregar, y eso se debe a la ignorancia que se genera por falta de un concepto educacional, donde el arte sea parte integral del aprendizaje, no un pasatiempo ni menos aún algo exclusivo. Hablo de educación, no de cultura, pero es ése precisamente el punto: educación y cultura son partes de lo mismo y no pueden ser separados. Mientras el concepto cultural de un país no concuerde con su concepto de educación, estaremos perdiendo valiosos impulsos para las actuales y futuras generaciones. De todas formas, pienso que en Chile se está realizando en muchas formas un buen trabajo, por ejemplo con las orquestas infantiles y juveniles.
¿Cuáles son tus músicos chilenos favoritos?
Difícil pregunta, hay tantos que no cabrían todos en esta página. Pero si tuviera que resumir: para mí, Claudio Arrau ha sido uno de los más grandes que hemos tenido.
¿Crees que hay público en Chile para compositores del siglo XXI?
¡Por supuesto! Hay muchos compositores que escriben obras que tienen que ver con la sociedad actual, sus necesidades, sus problemas y también importante, sus sueños. Cuando el mensaje de un compositor es claro, la recepción de la gente es excelente, como es el caso por ej. con Tomás Brantmayer. En la última década ha aumentado la cantidad de música contemporánea que se está interpretando a nivel nacional y, asimismo, el público, lo que me parece excelente.
¿Cuáles son tus proyectos y tus próximos conciertos en Chile?
El 2 y 3 de Octubre interpretaremos con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil un programa con obras de Peña-Hen, Bruch y la 4ª Sinfonía de Tchaikovsky. Para mí es muy motivante poder trabajar por primera vez con esa orquesta, formada por los mejores músicos jóvenes del país. Luego trabajaré con otra orquesta juvenil importante, la Sinfonieorchester de la Hochschule für Musik de Lübeck, Alemania; entre otras obras interpretaremos el Poema Sinfónico “Don Juan”, de R. Strauss. Finalmente en Noviembre volveré a La Serena al Festival de Música Contemporánea “Musicahora”. Además tendré la suerte de volver a dirigir en Japón en la siguiente temporada.
Publicado originalmente en «AQUARELLEN, REVISTA LITERARIA & PORTAL CULTURAL»
La pianista Erika Vöhringer, quien se presentó en el Concierto Dominical de septiembre de 2017 en Paine, ofreció un estupendo concierto junto a Francisco Claro.
Obras de Mozart, Debussy, Schubert y Brahms interpretó el «Dúo Vöhringer-Claro» el pasado 13 de septiembre en el hall central del Museo Palacio Rioja, en Viña del Mar.
El concierto, organizado por la Municipalidad de Viña del Mar a través de su Departamento de Cultura, incluyó en su programa la Sonata en do Mayor, K 521, de W. A. Mozart; Petite Suite, de Claude Debussy; Fantasía en fa menor, de Franz Schubert y 3 Danzas Húngaras, de Johannes Brahms.
Erika Vöhringer en su presentación en el Concierto Dominical en Paine
Pianista acompañante, egresada de la Universidad de Chile y con estudios en Estados Unidos, la maestra Vöhringer se especializó como pianista acompañante de cantantes e instrumentistas. En su larga trayectoria se ha presentado en conciertos en las principales salas del país, de Latinoamérica y Washington, Alemania, Londres y Pretoria, Sudáfrica. Galardonada con el Diploma de Mejor Pianista Acompañante en el Concurso Internacional de Canto en Río de Janeiro 1985, hasta 2010 fue profesora en la UMCE y en la UAI. Durante 14 años organizó y participó en las Tertulias Musicales del Parque Arrieta, Universidad SEK y hasta hoy organiza en su casa reuniones musicales con instrumentistas, cantantes y con alumnos de piano que están a su cargo. Su labor ha sido difundir a todo nivel tanto la música clásica como la contemporánea y popular.
Su conversación con el público de Paine.
Francisco Claro, nacido en Santiago, inició sus estudios de piano a los 4 años con la pianista húngara Margarita Laszloffi, continuándolos con el destacado pianista Rudolph Lehman en el Conservatorio Nacional de Música, y prosiguiéndolos en clavecín con Margaret Irwin-Brandon, en Estados Unidos. Obtuvo el Primer Premio en el Concurso Nacional Universitario.
Francisco Claro, pianista y científico.
Dispone de amplia actividad como solista y músico de cámara, paralelamente a su labor docente e investigadora como Profesor Titular de la Universidad Católica de Chile. Posee un PhD en Física en Estados Unidos, y es miembro de Academia Chilena de las Ciencias y otras instituciones internacionales. Fue Decano de la Facultad de Educación de la UC.
Publicado originalmente en “La Estrella de Valparaíso”.
La Sociedad Internacional por la Música Chilena (SIMUC), con sede en Viena, Austria, invitó recientemente a la cantante chilena Ilse Simpfendorfer para que ofrezca conciertos en Austria el próximo mes de octubre. En los conciertos la soprano presentará un repertorio exclusivamente chileno de Lieder para voz y piano. La acompañante será otra chilena, la pianista Karen Villegas, quien desde hace algunos años está radicada en Viena.
Ilse Simpfendorfer
La Sociedad Internacional por la Música Chilena (SIMUC) es una organización sin fines de lucro cuyo objetivo principal es la promoción internacional de la música, músicos y musicólogos chilenos en el ámbito de la música de arte. La SIMUC es además una plataforma de colaboración y exportación cultural basada en la comunidad de músicos chilenos dentro y fuera del país.
Las presentaciones serán en el moderno Teatro Stella Nova de la ciudad de Breitenfurt y en la fabulosa sala de conciertos barroca del Altes Rathaus de Viena.
Sala de conciertos del Altes Rathaus de Viena
Con la Universidad de Chile como Alma Mater y Diplomada Dirección Coral, la prensa chilena y extranjera ha destacado a Ilse Simpfendorfer como una artista valiosa, carismática, de voz pura y flexible, con sonoridades sublimes en su versátil repertorio.
El prestigioso Director de Orquesta José Manuel Rosa, dijo de ella: “Es una soprano con todas las cualidades que debe tener una gran cantante: estilo, elegancia, timbre precioso, potencia, musicalidad e interpretación acorde con el tipo de música que se está ejecutando”.
Karen Villegas, por su parte, es una pianista chilena radicada en Viena. Inició sus estudios de piano en Castro, para luego continuar en el Conservatorio de Música de la Universidad Austral de Chile, donde se tituló en Interpretación Musical. En Austria ha continuado sus estudios en la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena, escuela que luego de casi 200 años de vida, es una de las mayores instituciones europeas de enseñanza musical.
La pianista Karen Villegas
La pianista Karina Glasinovic, Ilse Simpfendorfer y Patricia Del Carpio, del Circulo de la Unión en La Paz, Bolivia.
Siempre vital, la agenda de Ilse Simpfendorfer está permanentemente ocupada.
2017 destacó por su gira de Conciertos con el Ensamble Martin Lota: Berlin, Frankfurt, Ginebra fueron algunas de las ciudades donde se presentó con el Ensamble Martin Lota, con motivo de la celebración de los 500 años de Martin Lutero.
En su larga trayectoria se ha presentado con innumerables orquestas, destacando la Orquesta de Cámara de la Universidad de Berkeley, las Orquestas Sinfónica y Filarmónica de Chile, donde ha abordado un amplio repertorio que incluye arias de ópera, oratorios, cantatas, opereta, musicales, lieder, música española, francesa, latinoamericana y chilena. Un especial reconocimiento ha merecido su participación en óperas como Las Walkirias de Wagner, La Flauta Magica de Mozart, Il Signor Bruschino de Rossini, y Fausto de Gounod.
Mención especial requiere su labor docente. Allí ha destacado por su incansable labor de recopilación y difusión de la música chilena, folclore chileno y étnico mapuche y pascuense. Ejemplo de ello son la formación del Primer Coro para Isla de Pascua en 2016 y, en el presente año, del coro Voces de Paine, labor que lleva a cabo con el patrocinio de la Corporación Cultural Nuevo Horizonte de Paine, con sede en la comuna ubicada a una hora de la capital chilena.
El coro Voces de Paine
Sin embargo, la formación del coro Niños Cantores de Carileufu, en Pucón, fue la que le valió los mayores elogios. Por ello, recibió los Premios OEA, Premio de la Crítica Chilena, y los Patrocinios y Auspicios de Unesco París y Naciones Unidas de Nueva York, por su destacada labor docente en el trabajo “Recuperando las Tradiciones Mapuches” para la Novena Región de Chile.
Durante los últimos años el país ha enfrentado una serie de reformas denominadas comúnmente como «valóricas». Algunas de ellas se refieren a lo que unos llaman «ideología de género» y otros «identidad de género».
Esas reformas han sido puestas en marcha por los gobiernos, mediante la aprobación de leyes, y por agrupaciones ciudadanas y organizaciones no gubernamentales, a través de acciones de presión de diversa índole. En muchos casos, esas reformas responden a las solicitudes de activistas de los movimientos Feminista y “Queer”.
Los sectores conservadores de la sociedad, por su parte, se han opuesto tenazmente a dichos cambios. Esta pugna de posiciones, más el hecho de que se trate de ideas nuevas, no discutidas antes, ha significado que el ciudadano común se encuentre muchas veces sin saber qué posición tomar o con la obligación de acatar leyes que van en contra del pensamiento y costumbres heredadas de sus familias.
La charla «Fundamentos filosóficos de la identidad de género», presentada con un propósito de difusión, es ofrecida por Rodolfo Silva, quien recurre a la revisión de las reflexiones que un grupo de influyentes filósofos ha hecho al respecto. En particular, se presentará el pensamiento del filósofo francés Jaques Derrida y de la filósofa española Paul Beatriz Preciado.
Sin el propósito de tomar posición a favor o en contra de estas reformas, lo que se busca con esta exposición es comprender, a través de un lenguaje sencillo, su origen, saber de qué se trata, cuáles son los posibles objetivos de fondo, cuál es el sustento de las acciones.
Rodolfo Silva
Sus estudios de humanidades en la Universidad de Chile le significaron mantenerse permanentemente unido a las artes y la reflexión filosófica. Primero fue la literatura infantil, con su trabajo junto a la escritora Nani Ladrón de Guevara y otros reconocidos autores nacionales. Luego vino la dramaturgia, la pintura y la escultura. Su cercanía con la narrativa lo llevó a escribir recientemente la novela “Los siete castigados”, de próxima publicación. En el 2004 se va a vivir a Paine, en las afueras de Santiago. Allí forma parte de la Corporación Cultural Nuevo Horizonte donde colabora con el Círculo Literario y luego se hace cargo de orquesta juvenil que esa organización de integración social mantiene desde los primeros años de la década pasada. Estudioso del pensamiento de Martín Heidegger, ha puesto énfasis en conocer la impronta de los pensadores modernos. Reconoce como gran influencia en su formación el haber conocido de cerca el pensamiento del escritor Guillermo Blanco, el eminente filósofo, teólogo y profesor universitario Ataliva Amengual, los dramaturgos Jorge Díaz y Benjamín Galemiri, el cineasta Raúl Ruiz, entre otros.
Se presentan a continuación los videos que, en tres partes, reproducen la charla en su integridad.